Las protestas de los últimos días en Maputo contra la carestía de la vida, en las que murieron 10 personas, revelan la frustración de los sectores urbanos pobres de Mozambique, sin otros canales de expresión ante el partido único que gobierna el país desde su independencia de Portugal en 1975, señalan analistas.
"El gobierno no se ha preocupado por las consecuencias de la depreciación de la divisa nacional, el metical, en un país que depende de las importaciones para alimentarse", indica Richard Cornwell, del Instituto Sudafricano de Estudios sobre la Seguridad (ISS).