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Eritrea es un pequeño país que logró su independencia el 24 de Mayo de 1993.
Como entidad política, Eritrea existe desde 1889. Durante la Revolución Industrial, las principales potencias europeas en el Congreso de Berlín decidieron iniciar una nueva conquista de Africa. Todos querían ‘un lugar al sol’.
Italia, que acababa de lograr su unificación nacional, obtuvo el apoyo de las antiguas potencias coloniales, que contemplaban su nacimiento como país como una cuestión de cortesía. Además, preocupada por su rápido crecimiento geográfico, Italia veía las colonias como una forma de exportar su creciente población. De hecho, a finales del siglo XIX, los italianos se diseminaron por el mundo, alcanzando un ritmo de un millón de emigrantes por año.
La colonización italiana en Eritrea supuso, a diferencia de otras muchas aventuras coloniales, la presencia de una población emigrante estable, similar a la colonización británica de los EE.UU y a la presencia española en América del Sur. Miles de italianos emigraron a Eritrea y echaron raíces en el altiplano y a las orillas del Mar Rojo.
Por otro lado, Italia consideraba también a Eritrea como un trampolín para la ulterior conquista del imperio etíope. Y en 1935, tras varios intentos frustrados, Italia invadió Etiopía.
Durante la colonización, los italianos crearon en Eritrea una infraestructura agrícola e industrial. De hecho, en los años cincuenta, Eritrea, además de exportar diversos productos alimenticios, era una de las regiones más industrializadas de Africa.
La entrada de Italia en la Segunda Guerra Mundial afectó la historia de Eritrea. En 1941 el ejército británico invadió y conquistó Eritrea. Inglaterra, por mandato de las Naciones Unidas, administró el país hasta 1950. Ese año, las Naciones Unidas decidieron desestimar la autodeterminación de Eritrea y aprobaron su federación con Etiopía.
Doce años después, en 1962, el Parlamento eritreo fue obligado a aprobar su unión a Etiopía como una provincia del imperio de Haile Selassie. Inmediatamente se desencadenó una larga guerra de independencia. El 24 de Mayo de 1991 los nacionalistas eritreos entraban en la capital, Asmara.
Dos años más tarde la población, mediante referéndum, y de forma abrumadora - 99% - votaba en favor de la independencia.
Pocos países han nacido con tan pocas posibilidades como Eritrea. La larga lucha por la independencia - 30 años - ha desangrado y destruido el país. Pero pocos países están demostrando tanta determinación en su reconstrucción.
Las prioridades señaladas por el Gobierno eritreo son:
U Educación.
U Producción agrícola.
U Infraestructuras productivas.
U Reinserción de refugiados.
Durante la guerra de la independencia, los nacionalistas eritreos recibieron muy poca ayuda del exterior. Este hecho creó una mentalidad de autosuficiencia. Así, el actual Gobierno se muestra reticente a aceptar ayudas del extranjero. De hecho, ha expulsado a casi todas las ONGs extranjeras.
Un país donde el 80% de la población se dedica a la agricultura y que, al mismo tiempo, debe importar el 60% de sus alimentos, este hecho refleja la baja productividad agrícola.
La larga guerra de la independencia destruyó no sólo las infraestructuras productivas sino también rompió una larga tradición agrícola. Durante la colonización italiana, los eritreos aprendieron a cultivar la tierra con técnicas modernas. La guerra interrumpió esta tradición.
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